
Extraño la ética. Si, querido lector o amigo o visitante casual. Extraño otras épocas en las que al menos existía un mínimo de ética, o decoro, o códigos, o como quieran llamarlo. A diario tomo colectivos, trenes, subtes, y recibo variados diarios gratuitos. Según la noticia y el bando de los editores, los títulos pasan de catástrofes a pequeños encabezados sin el más mínimo esfuerzo. Cuando era chico, para estar informado “tenias que leer el diario”, pero ahora es necesario irse del país o buscar medios que vean la cosa desde afuera. Los medios locales, TODOS, representan a algún interés, ya sea de A o B o C, y no les tiembla el pulso en lo mas mínimo para mentir descaradamente que “no hay desempleo” o que “se viene otro corralito”.
Y en el medio estamos los últimos orejones del tarro, como decía el gran Tato. Estas vos, estoy yo, esta él. Los que simplemente trabajamos, los que alguna vez votamos a un radical, alguna vez votamos a un peronista, y todas las veces fuimos defraudados, los que queremos seguir en democracia sin “echar” a nadie, pero que la persona elegida cada 4 años piense en un país y no solo en su mandato. Brasil lo está logrando ¿Sera demasiado pedir? Por ahora parece que si. Los diarios solo sirven para hacer asado…
1 comentario:
buenisimo lo que escribiste...
y si, en argentina "los diarios solo sirven para hacer asado" jaja
saludos!
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