
Se fue a guardar silencio, y más que en ningún otro caso, para él eso es morir… Solo quería agradecerte, Fernando. Porque me hiciste reír mucho, de la mejor forma que yo considero que se puede reír: pensando. Me hiciste oyente de radio, de los que escuchan, de los que preferimos conceptos, voces, gente hablando y desnudando su alma. Para mi la radio no es pasar música, para eso tengo cientos de discos, que difieren bastante de lo que pasan las radios. Pero hasta en eso eras diferente, y pasabas música de gente que no estaba de moda, o que quizás terminaba poniéndose de moda después...
Estoy escribiendo desde el alma, no está pensado, ni corregido, ni embellecido, ni ornamentado lo que digo. Solo son sensaciones de este frío día de miércoles… Día en el que la radio se quedo muda, sin diez o quince personas, pero sin una sola. Si me lo permitís, te voy a agradecer porque te robe una manera de pensar: la de decir siempre la verdad aunque me genere problemas o caras de culo de gentes diversas.
Te voy a extrañar cuando madrugue y no empiece
el parquímetro, cuando quiera saber que propuestas nuevas o viejas va a traer
Porelortti, cuando quiera oír si
Palito bardea a River, cuando quiera escuchar consejos del viejo
Sabino o historias fantásticas de
Milagros López… Quizás esto sea lo peor que escribí desde el punto de vista literario, no me importa. Desde acá, del otro lado del parlante, se te va a extrañar. Porque quedan pocos que te hagan pensar, quedan pocos que hablen con silencios, porque quedan pocos que jamás le teman a decir la pura verdad, porque…. Queda alguno?
Hasta siempre, puto genial… Nos vemos un día de estos…